viernes, 28 de junio de 2013

¡En Verano, a jugar a Pingüinos!

Cada año el verano es más insoportable, al menos para mí. A pesar de todo, ni utilizo ventilador y menos el aire acondicionado. Bueno, diréis que soy idiota. Para refrescarse hay montones de formas, como beber algo fresco, tipo granizado o un vaso de refresco. Podéis ir a la playa, a la piscina, llenaros la bañera de agua fría y meteros dentro... cualquier cosa sirve. Y sino, usando vuestro poder mental podéis imaginar que estáis en el polo norte metidos en el agua con no se cuantos grados bajo cero. Si tampoco os sirve eso, podéis probar a jugar a...



Como bien sabréis, los pingüinos son animales, más concretamente, aves, que viven en las zonas frías de los polos del planeta. Y sí, al igual que las gallinas y las avestruces, tampoco vuelan. En vez de plumas tienen aletas, con lo que pasan a ser unos nadadores increíbles. Su ñam ñam favorito es el pescado, y como animales que son, es probable que acaben peleándose por la comida. 

Pues bien, con éste juego de mesa entraréis en frío. De 2 a 4 jugadores pueden ser pingüinos que intentan hacerse con el mayor número posible de peces a la vez que intentan evitar que el resto también consigan. En 15 minutos de partida aproximadamente disfrutaréis de un juego de estrategia fácil de aprender y rápido de jugar. Sus bases son: mueve, consigue peces, y bloquea al resto.

Podéis ver la reseña aquí: "Pingüinos".

miércoles, 26 de junio de 2013

De visita a la "XXV One night Stand" presentando "La noche más corta más larga de juegos".

¡Buenas a todos!. ¿Cómo ha ido la fiesta de San Juan?. A mí personalmente como cada año: cena y luego a hacer el garrulo. Sí, soy así de guay, me llevo las espadas de Softcombat y empiezo a darme de tortas con mis amigos y nos ponemos a jugar a juegos de mesa. Cada uno se divierte a su manera, y esta es la mía. Pero vamos a hablar de otra cosa que no es San Juan, sino lo que aconteció en la noche anterior. Primero de todo, me voy a presentar, así me conocéis personalmente y sabéis quién es el que está detrás de tanta reseña.

Hola. 
Soy así de guapo.
Las fotos anteriores fueron tomadas cuando ya nos íbamos para casa tras haber estado 10 horas fuera, en Barcelona, donde transcurrió el evento "XXV One night Stand" aportando su granito de arena para celebrar "La noche más corta más larga de juegos", la cual se llevó a cabo en muchos lugares del país. La actividad tuvo una duración de 12 horas masivas de juegos de mesa y rol y la llevó a cabo El club de Rol Kritik de Barcelona. El horario fue de 20:00 pm a 8:00 am. 

Vamos a empezar paso a paso. El lugar exacto donde la gente desahogó sus penas jugando fue:


La entrada.

Al entrar puesto que nuestro objetivo eran los juegos de mesa fuimos a por ellos a matar. Y sí, como en otras actividades organizadas por la misma entidad, estaba la mesa bien repleta de ellos.






Entonces fue cuando me volví loco y puse caras como éstas (fotos tomadas durante el regreso, el sueño mataba y yo para mantenerme despierto debía hacer el gilipollas, es lo que hay...):


´



El primer candidato a ser "fusilado" fue "Zombicide" a petición de mis amigos, que no lo habían jugado todavía. 


Como bien sabréis ya (o no, para quienes no lo conozcan), Zombicide nos lleva a una ciudad infectada de, como no, zombies. Cada jugador toma el papel de uno de los personajes disponibles, cada uno con unas habilidades ya iniciales (tener movimiento extra, comenzar con una pistola...) y con la posibilidad de adquirir otras adicionales (médico, +1 acción gratuita de combate...) que difieran de las del resto de personajes, por lo tanto, no son todos iguales. Aquí tenéis algunos de ellos: 





La característica principal de este juego es que es cooperativo; los "malos" los maneja una "inteligencia artificial" bastante simple de llevar a cabo por los jugadores siguiendo unas reglas explicadas en el manual, así que no hay que depender de alguien para que haga el papel de "manejazombies". 


Los zombies. Hay "caminantes", "corredores", "gordos" y "abominaciones".
Los más guarros son los "corredores". Cada tipo tiene sus cualidades...

El juego incluye una serie de "misiones" para poder jugar. Los jugadores no tienen más que preparar la partida tal como indique la propia misión que vayan a jugar y cumplirla para poder ganar la partida, realizando los objetivos correspondientes.

Las acciones básicas son moverse (por las calles y edificios), atacar cuerpo a cuerpo, a distancia (teniendo en cuenta factores como la línea de visión, entre otras cosas...), hacer ruido (para atraer a los "malos" hacia otros lugares y así emboscarlos o despistarlos...), subirse a los coches o bajarse (sí, podemos atropellar zombies y también a nuestros amigos)... un buen surtido de acciones.

 Irán consiguiendo mejores armas, como escopetas, uzis, motosierras, katanas, bates de béisbol... cada una con sus atributos de daño, alcance, dados que lanzan y precisión.

A medida que van eliminando zombies los jugadores ganarán experiencia, la cual les permitirán "subir de nivel" y adquirir mejores habilidades. La pega es que el juego también se complica apareciendo más zombies de golpe en el turno de la "inteligencia artificial", por lo que lo ideal es que suban todos más o menos simultáneamente, ya que si uno sube muy rápido al, por ejemplo, nivel amarillo, el juego se equilibra automáticamente para todos los jugadores.





Si os gustan los juegos cooperativos y del estilo de "explorar mazmorras" (moverse por un tablero y matar a todo "feo" viviente), éste es ideal. Si queréis saber más, os dejo aquí el enlace a la reseña creada por mí.

Puesto que llegamos a eso de las 8:30 p.m y Zombicide nos duró hasta las 23h entre explicar y jugar (para acabar perdiendo la partida, encima...) nos fuimos a jamar tan pronto acabamos, que ya había hambre. En estos casos el McDonald's saca del apuro a cualquiera...

Estoy feliz porque voy al McDonald's...

...y voy muy motivado.


Tras volver de la cena, el segundo candidato fue una o dos partidas al King of Tokyo, ideal para calentar motores si éstos están fríos.  

 


Sencillo y rápido son las cualidades de éste juego de puro azar. Los jugadores son monstruos que quieren llegar a ser rey de Tokyo (de ahí el nombre). Lo único que deben hacer es, con los seis dados, hacer combinaciones de resultados. Disponen, en sus respectivos turnos, de 3 tiradas, que no es obligatorio hacer todas. 

Hay garras para hacer daño, corazones para recuperar vida, rayos que son el "maná" para poder comprar cartas, las cuales dan habilidades a los participantes o producen efectos inmediatos, como recibir puntos de victoria instantáneos, y números (1, 2 y 3), con los cuales si hacemos tríos nos aportarán puntuación.

Claro está, el juego no sólo se limita a lanzar dados. Hay algunas reglas que complican el asunto; los resultados de la última tirada de dados deben cumplirse obligatoriamente. Por ejemplo, si obtienes alguna "garra"y te encuentras fuera de Tokyo golpearás obligatoriamente a quien esté dentro, pudiendo éste marcharse y cederte el puesto. Parece una tontería, pero si tienes poca vida... serás carne de cañón de todos los ataques del resto y muy probablemente la "palmes". También hay que saber cuándo tomar la sabia decisión de irse de la ciudad y cederla, porque estar dentro nos aporta puntuación extra y nos permite atacar a todos los que están fuera (algo muy bonito), no obstante, somos blanco de todos los ataques de aquellos que están fuera de la ciudad

Sino fuera por la cantidad de cartas (unas 66 si mal no recuerdo) que tiene el juego éste sería bastante soso, ya que gracias a ellas se añaden algunos estados alterados (veneno...), otras combinaciones de dados beneficiosas, habilidades adicionales (hacer daño extra, no perder vida cuando cedes Tokyo...)...

¡Monstruos al ataque!



Algunas cartas.

Una vez más, para que veáis más detalles del juego y/o por si no lo conocéis, tenéis la reseña.



Pasamos, después de querer invadir Tokyo, al mundo de Cálico electrónico jugando a su juego de cartas. 



Éste es un juego que nunca antes habíamos jugado. Nos llamó la atención por el simple echo de ser "Cálico electrónico" la temática. El juego es bien fácil de jugar y de llevar a cabo, pero el manual desde luego es una "censurado" enorme, aparte de que la sobada que llevaba encima por no haber dormido bien ese día no hacía más que complicar las cosas T_T. 

Cada jugador es uno de los clones de Cálico o bien el propio héroe de la serie. 

Éstas son la parte frontal de cada carta de clon. 

Comenzando por el jugador inicial, éste dispone de cinco calikillos en su turno, los cuales son para gastarlos en movimiento, bajar cartas de ayuda, curarse... Una vez gasta dichos calikillos, es el turno del siguiente jugador en sentido horario. 

Para moverse por el tablero el jugador lo hace a través de las cartas de ciudad, las cuales se unen mediante las flechas que tienen en sus bordes, creando así los caminos de una carta a otra. 

Aprendiendo a jugar. 

Algunas cartas de ciudad. 

Hay una carta inicial de ciudad nada más empezar la partida, que es donde se colocan los jugadores. Como preparación cada jugador debe colocar una carta de ciudad para crear el tablero de inicio, el cual también se irá expandiendo a medida que transcurra la partida. 

Cuando un jugador entra en una carta de ciudad gasta tantos calikillos de los cinco que tiene en su turno como indique dicha carta, y a la vez se suma tantos anticalikillos como también indique la carta. Los anticalikillos son una serie de puntos que acumulamos durante nuestros movimientos y que el resto de jugadores pueden gastar para lanzarnos cartas de "puteo".


Empezando por la izquierda, las dos primeras son cartas de "fastidio" para el jugador
que tiene el turno y que podemos utilizar si tiene tantos anticalikillos acumulados como indiquen las propias cartas.
Por ejemplo, la del centro la podríamos utilizar si el jugador actual tiene un mínimo de 3. Llegamos a la conclusión
de que las cartas de "puteo" se usan fuera de nuestro turno para fastidiar al jugador actual. 

Las cartas de "puteo" pueden ser tanto enemigos como guarradas para hacerlos más fuertes. Los antagonistas pueden colocarse en cualquier carta de ciudad, para que cuando alguien caiga en ella se produzca un combate. También pueden colocarse incluso allí donde ya hay alguien esperando a que le toque su turno. Hay algunas cartas de ciudad que permiten colocar enemigos sin gastar anticalikillos.

Los combates son bastante simples. No tenemos más que enfrentarnos con uno de los atributos de nuestro Cálico, que son Poder y Carisma. Si tenemos 1 punto de cada uno y el enemigo dispone de 4 de Poder y 6 de Carisma, lo suyo sería escoger enfrentarnos con Poder, ya que lo tenemos más fácil. No hay más que lanzar un dado para nosotros mismos y superar el valor de Poder del enemigo. Si ganamos el combate quitamos la carta de enemigo, si empatamos no sucede nada y si perdemos quedamos así: 

Tenemos que curarnos. Éstas caras representan la parte trasera de las
cartas de personaje.

Para aumentar nuestros atributos deberíamos gastar calikillos en jugar cartas de ayuda. Las hay temporales, únicas, instantáneas... que reflejan el tiempo que permanecerán en la partida (o que pueden permanecer...). 



La partida termina cuando un jugador completa dos misiones. Se trata de cartas que indican dónde aparecerán una serie de enemigos poderosos que los jugadores deben erradicar. Para que podamos enfrentarnos a ellos hay que gastar calikillos en explorar la ciudad, es decir, coger cartas de ciudad y colocarlas formando el tablero. Las misiones representan retos más peliagudos, por lo que cuestan mucho superarlas. 

Personalmente, la impresión que me llevé no fue ni buena ni mala. Como todo juego de este formato lo veo simple y quizás a la larga aburrido. La gracia que tiene son las cartas y la "chispa" típica de éstos dibujos. Sin embargo, básicamente trata de intentar llegar a un sitio, el resto te bombardearán a guarradas y sobrevive si puedes. Sino tienes otros juegos de este formato sí que estaría bien obtenerlo. 



Tras Cálico electrónico (no acabamos la partida) dos de mis amigos piraron afuera a que les diera el aire, y es que dentro, con tanta humanidad y la noche calurosa que hacía se estaba un poco demasiado incómodo.  Dos de nosotros nos quedamos dentro y seguimos buscando juegos para trastear, nuevos para nosotros. El siguiente candidato fue Cerdos al Galope. 




Se trata de un juego que contiene un poco de estrategia pero también algo de azar. Es fácil de aprender, de jugar y dura relativamente poco (unos cinco minutos o diez, no más). Colocamos el circuito haciendo un círculo, las fichas de comida justo en el centro de dicho círculo y los cerdos, aleatoriamente, en las cinco primeras casillas a partir de la meta, uno en cada una, tal como muestran las imágenes.







Por último, cada jugador recibe 7 cartas, que representan los diferentes cerdos.



Los jugadores lo único que deben hacer es, por turnos, jugar una carta de su mano y avanzar el respectivo cerdo hasta el primer espacio vacío del circuito, ya que sólo puede haber uno por casilla. Si el cerdo movido se ha colocado en primera posición el jugador que lo movió consigue una ficha de comida.

A medida que la partida transcurre comenzarán a verse espacios vacíos entre la cadena de cerdos que complicarán el avance de los más retrasados. La cuestión es que cada jugador organice sus cartas de la mano e intente hacer una cadena de movimientos para que siempre que se mueva un cerdo éste sea el primero. La pega está en que el resto de gente también tendrán sus cadenas organizadas y, por lo tanto, es muy probable que te rompan la tuya. Como regla de oro, si con la última carta jugada de tu mano no consigues que el cerdo movido sea el primero de todos pierdes automáticamente. Gana quien tiene más fichas de comida al final de la partida, cuando todos los jugadores han jugado sus cartas.

Es un juego que veo ideal para pasar unos minutos muertos entretenido, cuando no sabes realmente qué hacer. Eso sí, jugarlo con un mínimo de 4 personas o así, porque con 2 lo probamos y es un poco demasiado aburrido y soso. Tiene algo de semejanza con "Carrera de tortugas", a mi parecer.



A continuación, siguiendo con la tanta de juegos rápidos probamos por vez primera el SET.



No es más que un juego de agilidad visual. Tenemos una serie de cartas sobre la mesa y lo que los jugadores deben hacer es encontrar un SET de tres cartas. Éstas cumplen cuatro características: símbolo, fondo, número (1,2 o 3 símbolos) y color. Personalmente creo que sino lo probáis de poco os enteraréis ( a mí ya me costó, aunque claro, estaba en modo "zombie"...). 




Para saber más os dejo una "Reseña" a cargo del blog "Estantería de juegos". Con esta explicación os enteraréis más que con la mía propia, ya que al probarlo una sola vez tampoco pude asimilarlo al 100%. 



Para acabar de jugar, enseñamos a quienes no sabían el Divinare, un juego que, para quienes no lo conozcan, nos metemos en la piel de unos videntes con el objetivo de adivinar cuantas cartas de cada color hay en juego durante cada una de las rondas


El sistema de juego varía según la cantidad de jugadores presentes, tanto en preparación inicial, en método de juego como en duración



Básicamente se trata de pasar una cantidad determinada de cartas a nuestro jugador situado a la izquierda. Nosotros también recibiremos algunas de aquel situado en nuestra derecha. De esta forma nos hacemos una idea inicial de qué cartas hay en juego en la ronda actual

Por consiguiente, siguiendo un orden de juego, los jugadores van jugando cartas de su mano y las colocan debajo del tablero correspondiente. A continuación, deben hacer una predicción colocando una de sus "fichas de predicción" en el tablero que representa la carta que acabamos de jugar. Los números de cada tablero son la cantidad de cartas de ese tipo que creemos que hay en la ronda actual en juego. Si creemos que, por ejemplo, de las amarillas hay 7, colocaríamos nuestra ficha de predicción en el número 7. 

Tras haber realizado todos unos cuantos turnos, cada uno vuelve a dar a su jugador de la izquierda otra cantidad determinada de cartas y volvemos a las mismas... Con este segundo intercambio tenemos una segunda idea, todavía más clara, de cuántas cartas de cada tipo pueden haber en juego.

 El ciclo es así hasta que todos han jugado sus cartas. 


Se pasa pues a puntuar. Los que hayan hecho una predicción exacta reciben 3 puntos, más extras si en la casilla hay un círculo rojo. Los que están adyacentes a la predicción exacta reciben un punto más extras por un círculo rojo. Los que no están adyacentes cuentan un punto negativo más extras negativos por un círculo rojo. 

La gracia de éste juego está en memorizar las cartas que vamos dando y ver las que nos van llegando. A medida que va transcurriendo la ronda nos hacemos una idea más exacta de cuantas hay de cada color. Claro está, la cosa no es tan fácil, ya que cuando alguien juega una carta obligatoriamente debe mover su ficha de predicción al tablero correspondiente o, si ya tiene, cambiarla de posición, incluso si ya estaba en la correcta. Por lo tanto, no se trata de predecir las cartas solamente, sino de hacer que nuestros movimientos sean firmes y seguros para no pifiarla en el último momento, cosa que suele pasar...

Si queréis saber más, os dejo una mejor explicación realizada por mí: "Reseña".



Y colorín colorado, esto se ha acabado. Os dejo una serie de fotografías de otros juegos que la gente fue jugando a lo largo de la noche, para que veáis el ambiente. 




















Tras Divinare, nosotros ya emigramos a casa, que eran las 5:00 a.m. así que pusimos rumbo a la estación de Sants para ir a dormir en nuestras camitas, en Viladecans. 




Los efectos secundarios de la noche se hicieron notar rápidamente en mí....

De zombie acabé gohul...

... y  teniendo poderes psíquicos.

¡Nos veremos en las siguientes!